domingo, 9 de marzo de 2014
Huellas de elefantes
Acabada la estación de lluvias dejé la aldea de Dom Changdung y regresé a la misión de Gobó para continuar con los trabajos ordinarios de la misión: formación de catequistas, reuniones con los diferentes grupos de la parroquia, visita de enfermos, catequesis, preparación para los sacramentos, visitas a las diferentes aldeas de la misión, etc.. Una tarde al llegar a una aldea me dijeron la gente del lugar que habían tenido la visita de los elefantes y que le habían hecho mucho daño, pues habían entrado en los campos de cultivo de mijo, cuando ya el grano estaba maduro para la recolección y se habían comido buena parte de la cosecha. Los pobres aldeanos no tienen con que defenderse contra los elefantes, ni rifles, ni otros medios para poder luchar contra ellos. Simplemente se limitan a gritar y hacer toda clase de ruidos con cacerolas y palos para poder espantarlos y que salgan de sus campos y se vayan lejos de sus casas y graneros; y siempre con el peligro de ser atacado por ellos y de morir aplastados o pisoteados por los elefantes. Yo no los pude ver, pero en el suelo fangoso quedaron sus pisadas, las huellas de su paso devastador por los campos de cultivo de la aldea Guiriou.
lunes, 24 de febrero de 2014
Fiesta del cordero
En el mes de noviembre de 1977 se celebraba la fiesta musulmana del sacrificio del cordero, el "Id-al-Adha", era la tercera vez que yo asistía desde mi llegada al Camerún en 1975. Yo estaba en la misión de Gobó, y lo mismo que el año anterior al oir la música y el gorjeo de las mujeres que acompañaban el cortejo del imán y del jefe de cantón que iban a caballo, salí con mi máquina fotográfica para tomar algunas imágenes de la fiesta. Acompañé al cortejo hasta la explanada de las escuelas públicas de Gobó y allí los musulmanes, separados los hombres de las mujeres, hicieron su oración dirigidos por el imán. Luego fue el sacrificio del cordero en recuerdo de lo que hizo Abraham en el monte Moria sacrificando a Dios el cordero en vez de a su hijo Isaac. Sobre esto ya escribí en otros posts anteriores de la misma fiesta en el año 2010 y que titulé: "fiesta musulmana Id-al-Adha", "el imán" y "el jefe de cantón", y que podéis leer en este mismo blog.
jueves, 6 de febrero de 2014
El guruna musey
El "guruna" es una institución propia de hombres. Consiste en que un grupo de jóvenes se dedican al cuidado de sus vacas, retirándose a un lugar donde haya pastos y agua abundante para el ganado, cerca del río o donde haya lagunas o charcas, para que el ganado pueda apacentar. Cada joven tiene que llevar varias cabezas de ganado, suyas o de algún familiar que se las haya confiado. Allí en medio del campo montan un campamento, un corral para recoger el ganado durante la noche, y pequeñas cabañas donde ellos descansan y vigilan para que no les roben el ganado y para que ningún animal salvaje les pueda atacar. En ese campamento pasan meses dedicados al pastoreo de las vacas, a comer mucho, y beber la leche de las vacas hasta hartarse, con el fin de engordar y tener unos cuerpos lustrosos y robustos; y se preparan para la lucha massá, y para las competiciones de danzas tradicionales en las que rivalizarán contra otros grupos de gurunas, que en los meses de marzo y abril celebran en diferentes lugares de la región. Las fotos que vemos fueron tomadas en Gobó en octubre de 1977.
lunes, 20 de enero de 2014
Guerrero Musey
En la vida del Musey hay una etapa muy importante, que de niños sueñan con ella, y una vez pasada la añoran como la más valiosa de la vida, son los años de la juventud en los que los jóvenes Museys participan del guruna, viven en grupo fuera de los poblados, guardando los rebaños de vacas, alimentándose con la leche de las vacas y de lo que pueden robar en las aldeas, y dedicados a practicar la lucha corporal. Es una especie de iniciación a la vida guerrera, a la defensa del ganado y aprender a robar sin ser descubierto. Es una preparación para saber defender lo suyo propio y aprender técnicas de lucha que les servirá en caso de ataque de otros pueblos enemigos. El guerrero Musey suele utilizar la lanza o el bastón para el ataque y el escudo para la defensa, también usa casco de fibra de hibiscus para la pelea para evitar golpes mortales en la cabeza, pero en el caso de la fotografía el casco solo es de plumas de aves pues era el traje de la fiesta de la "vun tilla", del nuevo año de 1977.
lunes, 6 de enero de 2014
Sacrificios por el Año Nuevo
Para los Museys del norte de Camerún el Año Nuevo comienza al finalizar la estación de lluvias y empezar la estación seca, que cae siempre en octubre, y la fecha variable la marca la luna nueva de ese mes, que ellos llaman la Vun tilla. Es el "jefe de la tierra", el jefe religioso tradicional, o lo que podemos llamar sacerdote animista de los museys, que conoce bien las tradiciones de su pueblo, el que se encarga de marcar la fecha del comienzo del año nuevo y de las celebraciones religiosas. Es él el primero que recogerá los granos de mijo y sorgo de la nueva cosecha, y se los ofrecerá a Dios junto con una libación de cerveza de mijo. El día del Año Nuevo los fieles animistas se acercarán a él, y a las fulinas, las mujeres sacerdotisas, para confesar sus culpas del año que termina y ofrecer cabras y gallinas en sacrificio para pedir la bendición de Dios para el nuevo año que comienza. Los hombres se acercan para el sacrificio vestidos sólo con la piel de cabra, y las mujeres con el cinturón de castidad.
jueves, 19 de diciembre de 2013
Vestido con piel de cabra
martes, 3 de diciembre de 2013
Un árbol en la sabana
"El pico de pato" del norte de Camerún es una región de la sabana africana, que se caracteriza por ser una llanura arenosa o arcillosa, con ausencia de montañas, y limitadas por el río Logón al este, que hace de frontera con el Chad, y el lago Fianga al oeste. En la sabana predomina las hierbas altas, diferentes tipos de gramíneas, los campos de cultivo de los habitantes de aquella región, como los Museys, Masás, Guiseys y otras tribus, y algunos árboles dispersos como las acacias y otros que resisten al fuego cuando en la estación seca prenden fuego para conseguir cazar los antílopes y gacelas. Los pocos árboles que hay sirven para proveer de leña para el fuego del hogar de los habitantes de las aldeas, también para hacer el techo de las chozas, o para las empalizadas de los corrales de las casas o para el aprisco donde guardan el ganado. También un árbol en la sabana sirve de mirador para otear el horizonte y vigilar desde lo alto al ganado por si se acerca algún animal salvaje, como los jabalíes, leones o elefantes. Los pequeños pastores son expertos en subir a estos árboles de la sabana.
sábado, 16 de noviembre de 2013
Proverbios, acertijos, cuentos...
Por la noche, cuando ya se ha puesto el sol, y la gente de la aldea han cenado, después de un día de trabajo en los campos y de haber recogido el ganado en el corral, y las ovejas, cabras y aves de corral en las casas, es el momento del paseo, de visitar a los vecinos y de pasar una velada en común. Los niños si hay luna llena se entretienen en sus juegos, o cantan y danzan al son del tambor. Los adultos a veces se unen también a la danza y acompañan a los niños y jóvenes enseñándoles las danzas tradicionales. Otras veces, sobre todo si no brilla la luna en lo alto, se sientan bajo el cobertizo, y se dedican a la charla, a hablar de los trabajos del campo, del ganado o a conocer las noticias de la aldea. Otras veces es el momento oportuno para contar cuentos, historias de los antepasados de la tribu, proverbios y acertijos, es la escuela donde los niños y jóvenes aprenden con interés y entusiasmo lo que sus mayores le transmiten en un clima distendido y alegre. Todavía recuerdo los buenos momentos que pasé en Dom Tchandoung en esas veladas bajo el cobertizo aprendiendo proverbios y adivinanzas Museys. He aquí dos proverbios museys: "Fat tew min zii di", que quiere decir: No se construye la casa en un día, o poco a poco hace el pájaro su nido, o como el proverbio español, no se ganó Zamora en una hora. Otro dice: "Ngay ko mitti di" , nadie se esconde de la muerte; es decir todos moriremos. También recuerdo dos adivinanzas: "la sombrilla que está encima del árbol", y la otra: al anochecer ato la cabra a la cabecera de mi cama, al amanecer la encuentro a mis pies". ¿Quién sabe la respuesta de estos dos acertijos? Pues es fácil porque ya la he dado en este escrito.
jueves, 7 de noviembre de 2013
El cobertizo
En una entrada anterior ya escribí sobre la vivienda Musey pero no hablé sobre un lugar importante y central de la vivienda que podemos llamar el cobertizo o si prefieren el recibidor, vestíbulo, soportal, pórtico, galería, porche, antesala o zaguán. Consiste esa estancia de la vivienda musey en un lugar de acogida y de reposo tanto para las personas que llegan como para los habitantes del recinto familiar. Es una sencilla construcción de unos troncos de árboles sobre los que se coloca el seko, estera de paja para el sombrajo, y debajo del cual hay una especie de cama hecha de troncos de árboles que sirve de asiento para varias personas e incluso de cama para dormir cuando el calor aprieta y el interior de las casas se convierte en un horno de fuego. Está situado en medio del corral y cerca de la entrada a la vivienda familiar, pues es el lugar donde se recibe al que viene de fuera, se le ofrece el agua para refrescarse y se pasa el tiempo en una entretenida conversación. Durante el día es el lugar más apreciado de la vivienda, y sobretodo cuando el calor aprieta, pues es el lugar más aireado y a la sombra, y donde se reúne la gente para hablar de mil cosas. Cuando cae la noche, a la luz de la luna, o cerca del fuego es el lugar de reunión, de la charla, de contar historias, cuentos, adivinanzas o proverbios, es la escuela familiar donde se transmite oralmente de padres a hijos la historia y cultura del pueblo musey.
jueves, 31 de octubre de 2013
El redil
Los Museys del norte de Camerún, como sus vecinos los Masás, y otras tribus de la región son agricultores y ganaderos. Cada familia posee algunas vacas que necesitan para pagar la dote de la novia cuando alguno de los hijos tiene que casarse; o ya han recibido las vacas de la dote de algunas de sus hijas. El ganado se guarda en el corral que está rodeado de las chozas en la que vive la familia. Pero en tiempo de lluvias cuando las tareas del campo son muchas, con la labranza, siembra del mijo, arrancar las malas yerbas, etc. cada familia no puede atender también a su ganado, así que lo que hacen es que reúnen las vacas de varias familias y con algunos jóvenes pastores las llevan a pastar a las verdes praderas lejos de los campos de cultivo para que no dañen lo sembrado o se coma las espigas que están creciendo. Al caer la tarde recogen el ganado en el redil, que está formado por un vallado de ramas de espinos para evitar la entrada de animales salvajes o de ladrones y los pastores pasan la noche en pequeñas chozas de paja levantadas alrededor de los espinos vigilantes y atentos para no perder ninguna res que se les ha confiado.
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