lunes, 29 de febrero de 2016
Fiesta del nuevo año Guisey
martes, 9 de febrero de 2016
Echando una red en el lago
Viendo estas fotografías de pescadores en el lago de Fianga, o en el río Logón en el norte del Camerún, recuerdo cuantas veces me parecía el paisaje y la forma de vida de los Museys, tan cercano de las escenas que nos relatan los evangelios sobre la vida de Jesús, de sus acciones, milagros y enseñanzas en parábolas; pues muchas de esas escenas del evangelio casi las podía contemplar al vivo delante de mí. Ante estas fotografías tomadas allí en enero de 1980 quiero recordar el texto del evangelio sobre la llamada de los primeros discípulos, que según San Marcos es: "Pasando junto al lago de Galilea vio a Simón y a su hermano Andrés que estaban echando una red en el lago, pues eran pescadores. Jesús les dijo: -Veníos conmigo y os haré pescadores de hombres. Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Un poco más adelante vio a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en su barca repasando las redes, y en seguida los llamó; dejaron a su padre, Zebedeo, en la barca con los jornaleros y se marcharon con él." (Mc. 1, 16-20).
sábado, 30 de enero de 2016
Perforando un nuevo pozo
En la misión de Gobó teníamos un pozo para el abastecimiento de agua del hospital y de las casas de la misión, de unos 18 metros de profundidad que había hecho el P. Jean Savoie, mi antecesor en la misión. Normalmente daba agua suficiente para el abastecimiento de la misión; pero con la instalación de la bomba manual y el incremento del consumo de agua, sobre todo con el hospital, resultaba que en los largos meses de la estación seca, venía a faltar el agua, el pozo no manaba lo suficiente. Así que decidimos perforar un nuevo pozo, una vez que con ayuda de Misereor la diócesis de Yagoua estaba haciendo pozos en diferentes lugares de la región, aunque la misión tenía que poner los obreros y los materiales para la construcción, pero Misereor ponía al personal técnico y la maquinaria para la perforación. Allí mismo junto al otro pozo se perforó el nuevo, pues era el lugar más apto donde se cruzaban dos venas de agua, pero haciéndolo más profundo para que hubiese más abundancia de agua, y a pesar de los ocho meses de la estación seca no quedarnos sin agua. Sobre este tema de mis memorias de África ya escribí otros post que podéis recordar: los depósitos de agua, el pozo de la misión, y un nuevo depósito.
miércoles, 20 de enero de 2016
Construcción de una nueva casa en la misión
A comienzos del año 1980 nos pusimos a construir una nueva casa en la misión de Gobó que sirviera como salón comedor y sala de encuentro o recibidor para las personas que llegaban a la misión. Como todas las otras casas que teníamos en la misión, decidimos hacerla con materiales sencillos y adaptados al medio rural donde estábamos, y por consiguiente nada de edificio de muros en cemento y techos de tejas, sino de simples ladrillos de adobe o barro secados al sol, de paredes circulares en forma de choza africana y techos de paja. Eso sí, mejorando la construcción con cimientos y suelo de cemento, puerta de madera y chapa, ventanas con cristales, y armazón de hierro y madera para el techo. Una obra sencilla y barata, adaptada al clima tórrido del norte de Camerún, y que ha durado a lo largo de los años, pues treinta y seis años después todavía existe esa casa en la misión de Gobó según se puede ver por google earth.
martes, 15 de diciembre de 2015
Formación de catequistas
Una de los trabajos pastorales más importante en las misiones es la formación de los catequistas, hombres y mujeres sobre todo jóvenes, que voluntariamente se comprometen a educar en la fe cristiana a los niños, adolescentes, jóvenes y personas adultas que se acercan a la misión y quieren hacerse cristianos y recibir el sacramento del bautismo. En la misión de Gobó teníamos unos 40 catequistas para atender gran parte de las aldeas de la región, ellos conocían bien a su gente, sus tradiciones y sobre todo su lengua, y podían transmitirle la fe en Dios, anunciarles el Evangelio de Jesucristo como Salvador, y enseñarles lo principal de la fe cristiana. Reunían una vez a la semana a los catecúmenos y cristianos a la sobra de un gran árbol para enseñarles el Evangelio y darles la catequesis, y además el domingo si no podían venir la gente a la misión de Gobó o a la capilla de Dom Pya, ellos mismos dirigían la celebración del culto para la gente de su aldea.
Cada año teníamos en la misión cursos de formación de catequistas que duraban varios días. En la foto varios de ellos, hombres y mujeres en la iglesia de Gobó, o mejor un área sagrada en el que solo el altar estaba bajo techo de chapa y la gente estaba al aire libre bajo la sombra de los árboles allí plantados para ese fin, los bancos de la iglesia se pueden ver bien, unos bloques de cemento sobre la arena del suelo.
Cada año teníamos en la misión cursos de formación de catequistas que duraban varios días. En la foto varios de ellos, hombres y mujeres en la iglesia de Gobó, o mejor un área sagrada en el que solo el altar estaba bajo techo de chapa y la gente estaba al aire libre bajo la sombra de los árboles allí plantados para ese fin, los bancos de la iglesia se pueden ver bien, unos bloques de cemento sobre la arena del suelo.
martes, 20 de octubre de 2015
Año nuevo en la playa
Siguiendo contando mis recuerdos en África entre 1975 y 1981, llegamos a principios de año de 1980. Tras las celebraciones de las fiestas de Navidad y para salir un poco del trabajo ordinario de la misión, la tarde del principio del nuevo año nos acercamos a las orillas del río Logone, que marca la frontera con el vecino Chad, para darnos un refrescante baño en el río, mientras en Europa la gente se abriga contra el frío o va a disfrutar de la nieve. Pero la playa del Logone no es la de Copacabana o la de cualquier otro lugar turístico abarrotada de gente tomando el sol, sino una playa casi desértica, en la que solo están los pescadores en sus canoas procurando coger algunos peces para alimentar a la familia, algún niño que está guardando el ganado y que se acerca al agua a darse una zambullida, o los animales domésticos o salvajes que se acercan a abrevar y apagar la sed del calor de la estación seca. Tarde de año nuevo, tarde de relax y descanso en las aguas cálidas del Logone, mirando al horizonte del nuevo año 1980. Quiera Dios que sea un buen año.
miércoles, 30 de septiembre de 2015
Los amigos del mundo
En la misión de Gobó teníamos también el grupo de niños llamado "Cop-monde", abreviatura de "copains-du-monde", que pertenecía al movimiento cristiano de la Acción Católica de la Infancia, que había sido fundando en Francia en 1936, y bastantes años después reconocido por los obispos y extendido por varios países africanos. Podían pertenecer a los "Cop-monde" los niños y niñas entre los 6 y los 14 años que querían seguir y tener como modelo a Jesús. Dentro del movimiento de "cop-monde" y según la edad estaban: las ardillas (entre 6 y 8 años), los antílopes (entre 9 y 11 años) y los leones (entre 12 y 14 años). Cada grupo tenía como responsable a un joven acompañante que los reunía, les hacía reflexionar sobre diversos temas de la vida, les enseñaba juegos, danzas, y preparaba actuaciones como esta del día de Navidad de 1979 a la salida de la iglesia. Aunque era un movimiento cristiano de niños, también podían hacer parte de él niños paganos y musulmanes.
martes, 11 de agosto de 2015
Jóvenes guerreros Museys
Al final de la estación de lluvias en el norte del Camerún, es decir a últimos del mes de septiembre y principios de octubre, según los años, podemos ver por las carreteras o mejor por los caminos llenos de barro de las últimas lluvias, a diferentes grupos de jóvenes guerreros con sus atuendos tradicionales, camino del lugar donde se van a enfrentar a otros jóvenes guerreros Museis, y después de la lucha, llevarse el premio de los aplausos y yu-yus de las jóvenes admiradoras si han sido los vencedores; o irse tristes y medio avergonzados si han fracasado en el combate y esperar un nuevo enfrentamiento de lucha cuerpo a cuerpo y ser los vencedores en la próxima batalla. Para ese enfrentamiento de lucha tradicional Musey han estado preparándose durante los meses de la estación de lluvias, fuera de las aldeas, cuidando de las vacas y entrenándose para el combate, alimentándose de la leche y nata de las vacas y de lo que han conseguido robar en las aldeas vecinas, por eso los podemos ver gruesos y con cuerpos atléticos, mientras las demás personas de las aldeas han vivido la escasez de alimentos y han tenido que soportar los trabajos duros de la agricultura de la estación de lluvias.
miércoles, 29 de julio de 2015
El baobab
Aunque uno no haya estado en África, simplemente viendo la foto sabe que ese árbol tan original es un baobab. Como se suele decir parece un árbol invertido, como si las ramas fueran las raíces al aire libre y como que el tronco y ramas estuviesen bajo tierra. Según las leyendas africanas eso se debió a un castigo de los dioses por considerarse el árbol más bonito y bello de la creación. Es propio de zonas semiáridas africanas y por consiguiente se puede ver en diferentes lugares del norte de Camerún. Puede alcanzar los 25 metros de alto y el diámetro del tronco puede tener diez metros o más. Viven cientos de años en terrenos arenosos y semidesérticos y echan hojas y frutos en la estación de lluvias.
Desde el dintel de casa es bello ver la salida del sol que alumbra el nuevo día tras el centenario baobab y reflexionar sobre el paso del tiempo, los años que vivimos y a dónde vamos.
sábado, 18 de julio de 2015
El puente
“Si Boko Haram consigue destruir el puente principal de la carretera Maiduguri-Damaturu, los residentes de Maiduguri quedarán aislados, porque esta es la única vía que conecta la ciudad con el resto de Nigeria y por la que viajan cada día miles de viajeros” refiere a la Agencia Fides el p. Gedeón Obasogie, director de comunicaciones sociales de la Diócesis de Maiduguri, capital del estado de Borno. Esta noticia tomada hoy mismo de internet que nos habla de la dramática situación en que se encuentra más de un millón de personas de Maiduguri en el norte de Nigeria acosados por el terrorismo yihadista de Boko Haram me recuerda el aislamiento que vivíamos en el norte de Camerún en tiempos de la estación de lluvias de toda la región de Yagoua para acceder a la ciudad de Maroua y de allí al resto del país y del mundo. Entre Yagoua y Maroua existían dos carreteras de tierra batida sin asfaltar, la ruta más corta de unos 120 kilómetros pasaba por Moulvouday y Dargala pero no tenía ningún puente, solo estaba cimentado el lecho de los ríos para el paso de vehículos, pero en la estación de lluvias y sobre todo después de una fuerte tormenta los arroyos y ríos crecían y era imposible vadear el río con los coches; por lo que había que tomar la carretera más larga de unos 170 kilómetros que pasaba por Kalfou, Guidiguis, Lara y Mindif; por esa ruta acontecía lo mismo que por la anterior con los arroyos y pequeños ríos, pero había un puente para atravesar el río Tsanaga antes de llegar a la ciudad de Maroua, por lo que no quedábamos completamente aislados, aunque los viajes en tiempo de la estación de lluvias tenía muchos inconvenientes y problemas y había que esperar a veces horas para que las aguas de los ríos bajasen de nivel.
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